Otro día de pena – Tercera parte
Cada día es más difícil. Ver como algo que está tan cerca, a la vez, está tan lejos es muy duro. Y lo ansias, lo necesitas, lloras, gritas, clamas por ello y no hay manera. Vuelve el dolor, vuelven las lágrimas día a día. La inocencia, la simpleza, lo cotidiano, todo se esfuma.
La libertad de dirigir mis pensamientos la he perdido. Ahora todo conduce a lo mismo. Y vuelve el dolor intenso, vuelve la dificultad de mirar un poco más allá, empañando los ojos en un mar de lágrimas. La tristeza invade cada dos minutos, inevitablemente, y estás tan solo. Y no puedes compartir la pena, ni contar a la gente q tan lejos tienes. Y vuelves a gritar, vuelves a sentir que la vida se pierde en ese instante. Vuelven los malos vicios, los errores de fondo, el hacer injustificado que nos daña más y más.
Y todo sigue su rumbo. Las horas pasan. Mi reloj se detiene en el instante que he perdido lo que tanto quería. La lección teórica que me decía que los duelos acaban yo no la aprendí. De momento estoy derrotado. Necesitando volver a los tiempos de antaño, donde, si bien no todo era color de rosas, guardaba un ápice de felicidad en si mismo.
Las lágrimas vuelven…
El dolor regresa…
Las ganas de acabar con todo esto son muy fuertes. Contradicen el instinto de supervivencia humano, acaban con la razón establecida. Inundan una y otra vez el pensamiento y opacan los días. El gris de mis mañanas hoy es totalmente negro. Yo ya no soy nadie, ni tengo nada, ni valgo un céntimo de lo que antes pensé que valía.
No hay palabras que describan tanto dolor. No hay disculpas que valgan para acabar con todo esto.
El mundo sigue girando. Lo veo a mi alrededor lentamente como un film blanco y negro… difuso. No veo las cosas claras, no veo la salida. La pequeña luz de esperanza de haber jugado por algo que creía firmemente se ha apagado.
El terror me invade. La locura me toca en el hombro y me dice que vaya por donde me dice. Y le grito, fuerte, alto, claro. Y nadie me oye, más que yo. Y todo ese ruido sólo está en mi cabeza. Y pensé que gritaba para el mundo, cuando decía que las cosas iban a salir bien.
Y nunca pude decir lo que realmente está pasando. Cómo de un día para otro algo cambia en tu organismo y ataca la vida. Y volver pensando que tendría el apoyo para afrontar un mañana distinto, con las nuevas limitaciones, con esta plaga, no sirvió. Ahora tengo que afrontar dos grandes problemas. Y ambos acaban lentamente con mi vida. Uno la consume y otro la degrada. Y al final del camino, en vez de encontrarme con alguna mano extendida, un hombro para llorar, un oido que me escuche, una boca que me diga que lo poco que queda será intenso… No, sólo estas cuatro paredes me oyen y saben lo que en el fondo y dentro mío está pasando.
Cuando estos ojos se cierren definitivamente habrá terminado una etapa. Una pequeña luz en el universo se habrá apagado. Y todo seguirá su curso como siempre. Aunque este film oscuro habrá terminado y volverá el color a reinar.
La perspectiva por la que se ven las cosas volverá a encajarse en su eje. Y todo volverá a ser normal. El punto escapará por otra tangente. Y la posta del dolor y la tristeza quedará en manos de las personas más cercanas que no van a entender los por qué.
Justamente un mes después de saber lo que me pasa, lo que me afecta, justo ese mes después viene el contragolpe… y ya no voy a luchar más, no haré lo que me piden. Dejaré que todo se consuma.
Esta es la primera pelea en la que quedo KO.

Guau… que puedo decir… me llego mucho este post y más porque me siento tocado, es como si describieras exactamente lo que pasa a mí…. vi tu gadget en Directory Gadget en Google, buscando Gadget para Gmail y me encuetro con este post…. me gusto mucho… yo siento lo mismo potenciado por la incapacidad de poder poner fin a ese dolor que me invade y decir basta… es simple hacerlo pero creo no poder hacerlo…. saludos y gracias por tus palabras.
Rafael desde Argentina
@Rafael Carlos Gimenez: Espero que puedas ponerle fin a tus penas, al final está en cada uno sufrir o ver las cosas de otro modo. Ánimos y para adelante!