Xinum
Ayer comentaba que este es mi blog y, cuando mucho, el de mi álter ego, del que hoy, por primera vez voy a hablar: Xinum (palíndromo de Munix). Al igual que el “Tarrés” de Serrat, Xinum nunca tiene “prou” (nunca tiene “bastante”, en catalán). Se ha auto proclamado pirata, embustero, jugador y puñetero.
Mientras Munix se ha nutrido de valores positivos, ha escuchado música decente, ha sido buena gente, ha pregonado por la amistad, la cordialidad, ha apoyado la filantropía y el buen hacer de las personas; Xinum ha sido todo lo contrario. Simpre ha ido al revés de mi, la ha cagado en cada paso, orgulloso, pervertido, morboso, desinhibido, sexual, dilapidador, indiscreto….
Xinum es mi complemento necesario. La parte negra de mi Taijitu, el Ying de mi Yang. Es aquel que cuando lo ves por primera vez te seduce pero a la segunda lo odias por cabrón. Es el que mira y silva a las mujeres impúdicamente. El que piensa en su cuñada en vez de en su novia en la cama, las veces que te da nalgadas sucias.

Yo conocí a Xinum al poco tiempo que empecé a conocerme bien a mi mismo. A eso de los 12 años, en un autobús, en una situación sórdida, al despertar la pubertad. Y desde entonces él ha sido una entidad independiente de mi, que se despierta por la noche, o con alguna copa demás. Y que sale a vampirear la noche. El que me ha metido cocaína, marihuana y hachís a mi cuerpo a pesar de que yo jamás en la vida hubiera consumido; el que se ha bebido litros y litros de Whisky a la semana dejándome a pagar la factura a mi por la mañana siguiente.
Es ese personaje que más de una vez se ha despertado en un lugar sin saber cuál y acompañado de quién sabe qué mujer que no he vuelto a ver en la vida. Es el que ha vivido a tope la noche, la timba, el sexo. El que reventó mi juventud e inocencia.
Xinum engañó a mucha gente, jugó con sentimientos, destrozó corazones. Levantó manos, bajó estimas, rompió sueños. Como dije, es un cabrón, a la vez que osado, atrevido. Su carácter audaz lo hace increíble a la vez que indeseable.
Los que conocen mis gustos musicales podrán asociar a Munix con Gieco y a Xinum con Sabina. De alguna manera Xinum es esa parte flaca, horrible, putera, toxicómana pero con carácter y seducción…. Es mi parte sabinesca, el de los 19 días y las 500 noches, el que habla de Madrid y añora amores perdidos por Argentina…..
Y no estoy orgulloso de él. Si bien es una parte mía, no es esa parte que me encante de mi. Los que me conocen saben que soy una persona buena dentro de los parámetros normales. Pero bueno, soy yo, mi otro yo, es esa parte oscura que tenemos todos y que no siempre nos animamos a hablar.
Hoy lo presento, es parte de mi. El que me quiere, me quiere en ambas facetas.

hmm.. tengo pensar en todo esto. estoy de acuerdo que todos tenemos mas de una sola faceta o cara de personaje; pero no estoy segura si yo, por lo menos, pierdo el control de mi ‘otra parte’ tanto, porque siempre intento trabajar en no ser una persona dividida – aunque es esta faceta de MI personaje que me pone mas rigida y suele meterme en lios.
pero no juzgo a nadie, y sabes que todavia te quiero en, pues, cualquiera faceta.