Decir adiós

Nunca me ha parecido fácil decir la palabra adiós “concienzudamente”. Y lo que es peor, cada vez que lo he dicho ha sin meditar las consecuencias.

Pero bueno, a todos nos ha tocado tener que soltar esta horrible palabra… y creo que el tiempo te hace más fuerte para que cada vez que toca decirla sepas las consecuencias y sepas asumirlas. Ja! yo eso si que no lo he aprendido nada bien. No se asumir las despedidas ni por asomo. Si fuera de otro modo no me encontraría ahora mismo con una botella de whisky, una de coca cola y un cartón de tabaco. Yo creo que, de momento, no he aprendido a decir adiós sin sufrir poco. Espero algún día ser más frívolo y poder afrontar todo sin una botella a mi lado, un porro, una raya.. yo que se… las vías de escape que tenemos los débiles.

Pero si te ha tocado, no te queda otra que tirar para adelante, replantear cosas y volver a empezar. Porque al final siempre vence el sentimiento de supervivencia y por más daño que nos queramos hacer, siempre terminaremos sanando de todas las heridas. De cualquier modo siempre hay algo que queda en el fondo… y un duelo por afrontar.

No voy a dar más detalles simplemente porque después de media botella de red label la cosas no se ven tan claras y tampoco brotan las palabras que queremos decir. Quizás mañana pueda seguir este post que ahora pienso dejar un poco inconcluso. O quizás mañana soplen otros vientos y decida otras cosas… y diga más veces la odiosa palabra, pero aplicada a otros aspectos de mi actual vida. I don’t know… De momento sólo quisiera gritar un ratito, pegar al aire y llorar unas cuantas lágrimas que arrojen hacia afuera parte del dolor que me invade.

Quién dijo que las cosas son siempre de color rosa? Para nada. A veces las cosas más bonitas que nos suceden son un caramelo que nos ponen para endulzarnos los labios, pero se acaba.. y vuelve la amargura. Quisiera no desvariar mucho hoy como es costumbre, pero nunca lo consigo. No hay post “poco feliz” que haya escrito en buen estado no etílico. Pero bueno, es lo que toca. Las penas las pasamos con alcohol, los dolores de cabeza de mañana con pastillas y el dolor de estómago con un poco de reposo… Y volvemos a empezar, no? Eso espero. Porque estoy un poco resentido físicamente de hacerme de tanto alcohol, tan poca comida, tantos medicamentos y tan poco sueño. Tengo que encaminarme o dejar de caminar, pero de cualquier modo tengo que cambiar el rumbo porque nada me está funcionando.

Y en la soledad de las decisiones difíciles me encuentro. Y sin saber hacia donde disparar para no hacer mayores daños, ni causar más heridas en personas que queremos mucho. Aún así, siempre hay un “después” distinto en cada determinación. La mía me vuelve a un estado del que me estaba acostumbrando. O me estaba acostumbrando al nuevo estado? Ahh..ahora me entran las dudas. Mejor acompañado? mejor sólo? con o sin? Qué complicado.

Mañana espero estar sobrio un rato para poder comentar mejor acerca de todo esto. Y si no lo consigo…. felices pedos!

Balance del 2009

Hace unos 20 días empecé a escribir mi post acerca de lo que ha resultado como balance de este año 2009. Hoy, volviéndolo a leer, he decidido que no lo voy a publicar puesto que me parece que no ha sido del todo justo lo que había escrito, sobre todo conmigo mismo. Porque después de todo no ha sido un mal año, sino por el contrario, ha sido un año colmado de experiencias bastante increíbles, porque he pasado por muy buenas y por muy malas.

En la otra entrada contaba más detalladamente acerca de todas las situaciones que viví durante el año, pero esta vez creo que no es necesario volver más a ciertos temas que ahora mismo no me importan para nada como tales, sino solamente las experiencias adquiridas. De cualquier modo si que merece la pena comentar que este año ha sido de muchos altibajos, de conciencias y muchísimas locuras. De límites, de cagarla y seguir aprendiendo. De gente que me ha enseñado, de gente que me hizo daño, de gente que me dio muchas alegrías, de todo un poco. Y si no fuera por todas esas cosas, quizás hoy me encontraría siguiendo otro camino totalmente distinto, o no se.

En resumen podía decir que Enero fue un mes doloroso, seguido de febrero. Marzo, Abril, Mayo fueron meses conflictivos conmigo mismo, de hacerme daño, pero asimismo tuvieron algunos matices interesantes. Junio, Julio y Agosto trajeron más paz, más cambios, muchas mejoras. Y estos últimos meses han sido de altibajos constantes, de recuerdos, al mismo tiempo que de momentos increíbles gracias a las cosas que el destino te pone delante.

De cualquier manera, todo esto me ha conducido, como dije, hasta ahora, acá, con un montón de vivencias a mis espaldas. Cosas que se que no debo volver a hacer, cosas a las que no debo apostar, etc. He crecido mucho, eso es lo que más me importa.

Me gustaría poder explicar aún tantas cosas que han pasado, pero creo que es mejor dejar que las calle el tiempo y mueran en un tiempo pasado del que ya no soy actor. A mi nueva gente, a mis actuales amigos, a mi familia incondicional, a mi pareja, a todos, gracias por hacer este tramo final del 2009 tan bueno.

Pero me conozco demasiado como para saber lo que me espera, así que os pido un poco de paciencia para este 2010 que va a ser decisivo en algunos temas. Quizás me vaya, quizás me quede, lo tengo que decidir conforme se vayan dando las situaciones y dependiendo del apoyo con el que me vea para entonces. De momento quiero acabar este año como se merece, en una fiesta, con algunas de las personas que ahora son importantes en mi vida.. me gustaría celebrarlo con todos :-)

Y sólo acordarme, en última instancia, de las personas que de manera consciente o no me hicieron daño. Ya no tengo rencor. Me gustaría poder juntarlos a todos y mostrarles cómo se puede crecer de todo esto, agradecerles por la parte que les corresponde de todo este aprendizaje, y desearles un 2010 muy bueno, de corazón. Y espero cerrar todos los capítulos pendientes hasta hoy, que no son pocos.

A todos, feliz 2010. Y para mi también :-)

Volando

A veces nos encontramos frente a nosotros mismos flotando, volando. Y es porque las pequeñas situaciones que nos mueven a lo largo de esta vida nos hacen pasar de momentos extremadamente malos a momentos eufóricos llenos de colores.

Y hoy, ayer, y espero que mañana, sea uno de esos días en los que pueda volar hacia adelante con mi imaginación, con mi realidad, con este presente tan bonito que estoy pasando. Y es que de repente una personita hace que se te de vuelta el pastel y te pongas a flotar. Y así estoy yo, podría decir que colgadísimo. Y lo veo en mis síntomas. Lo veo en el extrañar, en el necesitar, en el anhelar. Lo veo en el poder olvidar, en el poder ver lo que hoy me trae el presente y no en lo que me dejó el pasado. Lo veo en mis actitudes. Lo tengo presente a cada hora.

Intento no pensar en el mañana sino en el bonito hoy que me acompaña. Si pienso en mañana, irremediablemente veré irse a una persona que hoy es especial. Seguro veré el sufrimiento mío, la pena de las separaciones irremediables, inevitables. Nada es cierto mañana, sólo hoy. Y quizás mañana tomemos rumbos distintos, con otras personas, en otras situaciones, en otros países, con otros idiomas. Con más y menos. Pero lo importante y lo que quiero disfrutar es hoy. Y a pesar de que me cuesta horrores sólo pensar en hoy, una persona tan cuadriculada como soy yo, así lo estoy haciendo. Porque de planear futuros ya me he quemado. Y cuando te quemas con leche, al ver una vaca lloras. Así que hoy tengo a una personita especial, que me mima, que me apoya, que me da momentos increíbles. Para qué pensar en un mañana si el hoy es lo suficientemente grande para que no haga falta abarcar más?

En fin. Hoy, ahora, estoy muy bien. Mañana seguro sufriré, pero no es el momento de pensarlo. Sino no podré disfrutar lo que efectivamente ahora estoy viviendo.

<modo_pastel>Hoy estoy feliz. Gracias cari por hacerlo posible.</modo_pastel>

:-)

Feliz navidad

A mi presente, a mi pasado.

A mis amores, a mis odios.

A las mentiras, a las verdades.

A lo complicado, a lo fácil.

A los duros, a los blandos.

A mis miedos, a tus dudas.

A tus palabras y a mis silencios.

A tus idiomas, a los míos.

A mis prisas, a tus pausas.

A este pasado y a mi presente.

A ese futuro, a esta realidad.

A los momentos, a los recuerdos.

A lo cierto y lo falso.

Al camino y a las piedras.

A las heridas y a las curas.

Al dolor y a la felicidad.

A los encuentros y desencuentros.

Al ir y al venir.

Al encontrarse y al perderse.

Al soñar despierto, al vivir soñando.

A mis amigos… y enemigos.

A mi familia y a mis desconocidos.

A mi, a vos. A nosotros. A los dos. Juntos, separados, pasado presente, a nosotros, futuro, a nosotros, despedidas, a nosotros, encuentros. Juntos, separados. Caminos, piedras. Por ver, por cegarnos. Por infantil y maduro. Por pudrirnos y servir de abono. Por crecer. Por todo, por todos.

A mi, a vos, y a vos, y a vos.. Y a todos esos “vos” que hacen que ese “yo” sea el que soy ahora.

Feliz navidad!

Momentos etílicos

Durante todo un año he venido deleitando mi paladar de dulces y amargos tragos. Los amargos evidentemente no son Fernet, sino malos momentos. Por eso este año tuve un gran problema con la bebida. Cada tarde llegaba a casa y me ventilaba una botella de vino y media de Wishky, y si caían algunas latas de cerveza mejor. La idea siempre fue dejar de percibir por un rato la realidad y quedarme lo suficientemente atontado para irme a dormir al poco tiempo…y navegar en una cama que no paraba de moverse.

Casi el 90% de las entradas de este blog las he escrito “chispado” o bastante cocido. No me culpéis, soy débil. Ahora mismo me estoy desayunando un vinito.

Os dejo algunas de las fotos de las culpables de mis mejores momentos etílicos. Disfrutad!

Y las que quedan por subir.. y las que quedan por beber!

Salud!