La semana fantástica

A veces, de un día para el otro las cosas dan vuelcos increíbles. A raíz de un email colectivo a mis amigos y conocidos me enteré que uno de ellos, que no veía por lo menos desde hacía 4 años, estaba en Madrid desde el martes pasado durante 8 días. Más de una semana para hacer locuras de las de siempre. No podía ser de otra manera, teníamos que quemar España en poco tiempo y nos pusimos manos a la obra.

El caso es que martes y miércoles salimos por madrid a hacer un poco de tour. Ver algunas de las cosillas que tiene la ciudad, beber muchas cañas, cenar bien, alegrarnos la vista con los paisajes y las bellas mujeres que se ven por la calle!

El caso es que esos dos días acabé reventado y, no conforme con esto, decidimos el mismo miércoles hacer un viaje a Valencia para ver las fallas. Compramos nuestros billetes y al otro día tempranito partimos en el autobús.

Llegamos justo para subirnos al transporte público de camino a la plaza del ayuntamiento de Valencia donde se iba a realizar la mascletá. Un total espectáculo de estruendos pirotécnicos durante más de 10 minutos! Estuvo genial, se llenó todo  de humo, pero valió la pena!

Posteriormente, y como no podía ser de otra forma empezamos a recorrer la ciudad para ver las fallas. La verdad que había algunas reguleras y otras totalmente increíbles. Figuras gigantes dispuestas en la calle a la espera de ser incendiadas esa misma noche, un alucine!

Comimos nuestras tapitas en las tascas, tomamos nuestras buenas cervezas e hicimos un poco de descanso durmiendo en un parque. La noche iba a ser larga e iríamos a Almenara a la playa. Finalmente el plan se disolvió porque mi amigo encontró a un amigo suyo por Valencia y decidimos ver la cremá en la ciudad y luego salir con el y las chicas.

Precedieron fuegos artificiales y comenzó la quema de las fallas. Estábamos tan cerca y tan alcoholizados que eramos altamente flamables, pero al final no nos sucedió nada. Simplemente pasamos bastante calor 🙂

Después de eso seguimos recorriendo la ciudad por la noche, fuimos a dar vueltas con las chicas y pasamos una noche fabulosa. La estancia en Valencia fue cortísima pero muy intensa.

Al otro día terminamos de recorrer la ciudad y emprendimos el viaje a Barcelona. Viajar en la clase Supra de Alsa no tiene absolutamente nada que ver con la normal. La comodidad, las prestaciones, el servicio. Lo recomiendo!!

Y llegamos a Barcelona el Viernes a la noche! Conseguimos un hostel por 16 euros la noche que no estaba, dentro de lo que cabe, tan mal. Evidentemente íbamos tan cortos de tiempo que fue llegar y salir a ver el panorama del barrio gótico. Un poco pesado el ambiente, drogas, borrachos, timadores, pungistas afeaban un poco, pero no nos encontramos con ningún inconveniente.

El sábado dedicamos el día completo a conocer Barcelona. Lamentablemente se me rompió mi cámara de fotos y tuve que comprar otra, pero ese fue el único gran inconveniente del viaje! Estuvimos por los lugares más emblemáticos: la barceloneta, la sagrada familia, las casas de gaudí, parc Güell, el barrio gótico, el centro de la ciudad, la rambla y, además, hicimos la visita turística al Camp Nou, el estadio del Barça. La verdad que quedamos reventadísimos. Conocimos a un grupo de chicas de Mendoza que estaban de paseo por europa, nos unimos un rato con ellos y ya luego volvimos al hostel con planes de cenar algo y salir con unas chicas de Uruguay a dar una vuelta y tomar algo. La noche se desvió y terminamos bebiéndonos 4 botellas de vino con unas chicas de EEUU y sin ir a ver a las chicas de Uruguay. El inglés funciona mejor con el alcohol 😉 . MUY buena noche con las chicas, de verdad.

La vuelta la hicimos por separado. Yo me volví en bus y mi amigo en avión un día después!
Una semana increíble, y para poner la guinda al postre, al volver salí a cenar con la niña por madrid una carne a la piedra, unos vinitos, unas cervecitas y a venirnos a Pozuelo que al día siguiente había que currar y estudiar respectivamente 😀

No puedo pedir más!

Con los años que me quedan por vivir

Con un título de canción arranco un nuevo post reflexivo. Llegó el 8 de marzo, llegó con un año más a mi calendario. Si señor, 23 pirulos para este pibe que ya se considera un viejo 🙂

Un día lleno de saludos, de mensajes, de correos, de twitts, de llamados. Sólo uno que ni esperaba ni deseaba, el único que no respondí evidentemente.

Pues eso, los años van pasando y me voy haciendo un tanto mayor. Pero cada año que pasa hago un balance y me doy cuenta de que me encuentro mejor que el anterior. Tengo mejor trabajo, mejor casa, mejores amigos, afianzo amistades, recupero otras tantas… no me puedo quejar. Más achaques, más vicios, más…. ¿y qué?….

Como dije, tengo más y mejores amigos y afianzo relaciones. Nada está perdido. Días malos, como todos, nada imposible de superar. Ya no la pienso tanto, ya no la sufro, ya no la siento mía, ya la estoy olvidando. Ya no me importa, ya no me merezco esto. Ya, hoy y ahora, mi vida es distinta. Ni mejor ni peor… simplemente distinta.

Eso mismo decía días anteriores: «soltar» para dejar cávida a nuevas cosas. Y en eso estoy. He soltado y ahora llegan nuevas personas, nuevas amistades, nuevas salidas, menos responsabilidades personales, más interés en cosas que ya tenía. Estoy descubriendo esa vida que antes no tenía. Me encuentro forjando un mañana distinto al que pensaba quizás hace unos meses. Y el cambio ha sido quizás de las mejores cosas que me han ocurrido. He probado ciertas cosas que años atrás (o nunca) me había podido permitir probar (y no por mi, evidentemente).

Se acaba la opresión, comienza un nuevo sendero. Y con todo el tiempo que me queda por delante mejor disfrutar, que nunca se sabe en qué momento tocan nuevas cosas.

Hoy no es un día bueno, mas soy feliz 😀

Morocha

Grita que es gratis. 

Habla que aún eres libre. 

Di hoy lo que sientes, mañana será un peso que no tendrás que cargar. 

Llora mientras debas. 

Mantente de rodillas si hace falta. 

Sufrir… todos sufrimos. Y la vida es bastante perra a veces, pero debes darte cuenta de que no conspira contra ti

A todos nos toca pasarla tristemente jodidos durante un tiempo, y nuestro mal nos consume, nos puede, nos limita, sentimos que somos unos jodidos desgraciados porque no somos capaces de ver que tenemos un montón de cosas esenciales que otros no tienen y, simplemente, nos desdichamos pensando en que la vida es una puta mierda porque, como te digo, somos incapaces de ver a nuestro alrededor.

Por eso hoy yo te pido que grites, que hables, que me digas eso que llevas tan dentro, que llores en mi hombro, que me mires desde abajo y me digas que necesitas ayuda. YO estaré ahí, porque no estás sola. Porque debes darte cuenta de que lo que no tienes y no puedes tenerlo así va a seguir. Pero lo que tienes no se te va a escapar si sabes darte cuenta de que ahí está para ti, esperándote.

Y de manera egoista, una vez más vas a pensar que no te entienden. Claro que la gente entiende! Una y otra vez la gente, todos y cada uno de los que te rodean, han pasado por las mismas…. hasta este torpe que te habla… Y todos lo sabemos, y todos creemos que es imposible. Y todos creemos que nuestra vida se va al garete, pero ¿cuántos hemos muerto?. En ese caso ya estaríamos todos terriblemente jodidos… y yo no te estaría hablando.

Asi que hoy te pido, te ruego, te suplico que te levantes, sacudas las rodillas, laves las heridas y continues. Mañana han de cicatrizas, o pasado. Pero nunca dejarán de sangrar en tanto y en cuanto sigas tocándolas, ensuciándolas. Si hay algo que tienes que darte cuenta es que mientras antes intentes tener un pensamiento más proactivo, antes vas a darte cuenta de que tu controlas y decides cuándo salir de toda esa mierda.

Mira que es lindo vivir, mira que estamos rodeados de oportunidades, mira que tenemos salud, mira que tenemos familia, estudios, bienes, amistades… mira que tenemos cosas ¡ostias! como para sufrir como condenados a muerte porque un día un pequeño engranaje se rompió. La otra vez me dijeron algo muy cierto que, al principio, no lo asumí, pero me di

cuenta de la razón que guardaba.

«uno encuentra y desencuentra a personas con quien compartir y entenderse en sentimientos,estados de animos etc»

Quizás ahora no lo entiendas, pero donde ahora mismo ves amor, yo te voy a decir entendimiento,acostumbramiento,capricho.

Te va a doler, te va a joder y quizás me vas a mandar al carajo pero te lo voy a repetir. Estás encaprichada. Pero apenas aparezca algo, a la mínima, dejarás de pensar, y en tu cuerpo dejará de fluir ese veneno que tu misma generas. Y te reconfortarás, y te encontrarás a otra persona con la que compartes tanto, con la que creas que es imposible no vivir un camino juntos.

Y seguiremos cometiendo errores, y seguiremos doliéndonos (si si, nosotros nos dolemos) situaciones y otra vez nos volveremos a encontrar con que somos nosotros los que debamos dar salida a todo nuestro mal interno.

Y volveras a sonreir. Y volverás a ilusionarte. Y quizás volvamos a caer. Es ley, es vida….

Pero hoy no es plan, hoy toca sonreir solos, sin el entendimiento de algunos porqués. Pero nos toca sonreir y vivir, y nos toca querernos a nosotros mismos antes de creer o amar a otras personas. Nos toca querernos, porque desde esa base podremos saber lo que es querer a otros. Cuando sepas lo que vales, lo que te quieres, lo que te aceptas. Es cuando vas a poder querer, aceptar y amar a otro. Sino aún no has descubierto sentimientos….

Y aún asi, mientras entre líneas te regaño, morocha, te lo digo porque odio esta situación. Odio verte así tirada, me jode radicalmente que no pueda hacer más que regalarte estas tres líneas de mierda… Por eso quiero darte una mínima pista, o un simple consejo. Aferrate a lo que tienes, aquí estoy, que hay cosas que no se van a ir de tu vida y de esas cosas es de las que te tienes que alegrar.

Te quiero mucho pendeja. Ahora solo falta que vos te empieces a querer un poquito más….

Parafraseando un poco acerca del dolor

Quiero aclarar que no estoy reinventando la rueda, ni tan siquiera. Simplemente este artículo se trata de una paráfrasis que me apetece hacer sobre los procesos de elaboración de duelos, las rutas del sufrimiento y los caminos a la recuperación. Todo esto a modo de visión general y con un lenguaje ameno. Para escribir este artículo me basaré en  trabajos de Jorge Bucay, Wayne W. Dyer y, además, en experiencias propias de cara al dolor y los pasos para afrontar las situaciones.

El comienzo del camino: la pérdida

Cuando comenzamos a transitar un camino doloroso, donde hay una pérdida, siempre nos enfrentamos a la falsa creencia de que no podremos soportarlo y que nos será imposible recuperarnos. De este modo estamos transitando un camino acotados o condicionados en nuestra capacidad de pensar. 

Según Bucay: «Los duelos duelen». Pero el dolor se mitiga, nos reciclamos una y otra vez; y volvemos a empezar. Pero para esto debemos ser capaces de elaborar nuestro duelo que, según Freud, es un trabajo. Y hemos de ser capaces de realizar este trabajo para poder aceptar la realidad actual a la que nos enfrentamos.

¿Por qué sufrimos?

«Sufrimos cuando nos damos cuenta de que no tenemos algo deseado, o cuando nos enteramos de alguna pérdida; cuando lo obtenido está distante a lo esperado y cuando creemos que para algunas cosas ya es tarde»

Según Buda el sufrimiento es universal, pero tiene una única raíz, y es el deseo.  Deseamos tener cosas, retener otras. Y aquí es un punto importante que debemos analizar. Si aprendemos a soltar, a dejar ir, estaremos madurando. Estaremos consiguiendo gran parte de nuestro propósito. Si perdimos a una persona, ésta ya no está en nuestras vidas pero quizás si en nuestros pensamientos. Debemos dejar ir ese recuerdo, alivianar carga para, como dije inicialmente, reciclarnos y volver a empezar. Soltar es madurar. Debemos pensar en lo que sigue. Definitivamente este es el punto de inflexión donde acabamos nuestro duelo.

¿Qué debemos hacer y qué no?

Inicialmente debes darte cuenta de que para terminar un ciclo, hay que empezarlo y, para esto, debemos permitirnos sufrir. Es natural, es necesario. El dolor es una parte de nosotros en este momento pero debemos convencernos de que lo superaremos. Debemos confiar en nuestra capacidad de salir adelante. De nada nos va a servir encerrarnos en nuestro dolor y no querer cambiarlo. Esto hace a la aceptación de nuestro problema que, a su vez nos pondrá en sintonía con el proceso de aprendizaje.

Jamás debes encerrarte y esconder tu problema. La no aceptación, el no solicitar ayuda hacen el fracaso de nuestro proceso de superación. No tengas prisas en superar el dolor. Cada persona es distinta y necesita sus tiempos y espacios para llegar al final de la meta. Esto nos conduce inexorablemente a evitar la auto exigencia. Como dije, cada persona tiene sus tiempos y forzarlos no es de ayuda bajo ningún concepto. Acepta que no eres autosuficiente . Pide  ayuda, la necesitas. Busca gente que te aporte valores positivos. Evita tomar decisiones «en caliente». Reconoce que no estás en condiciones de pensar con claridad. Tu percepción actual de la realidad está distorisionada.

Las etapas de un duelo

Cuando nos enfrentamos a una situación dolorosa, inevitablemente pasamos por alguno de  estos estados:

Incredulidad: No podemos creer lo que ha sucedido. No creemos posible que «esto me esté pasando a mi»

Regresión: Buscamos en los recuerdos, miramos objetos que nos traen pensamientos. Fotos, cartas, ropa, etc. Es la etapa dolorosa y  destructiva. Todavía somos incapaces de aceptar.

Furia y culpa: Dos estados totalmente normales donde nos enojamos por lo sucedido. «¿por qué me hiciste esto? ¿por qué te fuiste?. Furia con el que nos abandonó, furia con el que causó una muerte de un ser querido…furia. Posteriormente encontramos el estado de la culpa, donde nos cuestionamos si nosotros fuimos artífices de la situación que estamos viviendo. Vienen los típicos «quizás si yo no hubiera hecho tal cosa…» y cargamos con la culpabilidad. Culpa de no haber hecho algo para salvar la situación.

– Desolación: Pensamos que sin lo que nos falta no podremos seguir viviendo. Creemos que no podremos continuar, somos impotentes. Tenemos miedo a la soledad, a la falta. Sentimos que hemos perdido todo, haciéndonos la idea de nuestra ruina personal.

Identificación: Comenzamos a darnos cuenta del problema, de las causas desde un punto de vista positivo, útil que da cávida a la….

Aceptación: Nos damos cuenta de que algo acabó, que esa etapa existió en nuestra vida pero que debemos dar lugar a nuevas cosas. Aceptamos y continuamos con la paz interior de vivir en sintonía con lo sucedido. Nuestra herida cicatriza.

Eligiendo como te sentirás

Partamos de un simple silogismo:

PREMISA MAYOR: Yo puedo controlar mis pensamientos.

PREMISA MENOR: Mis sentimientos provienen de mis pensamientos.

CONCLUSIÓN: YO puedo controlar mis sentimientos

En las primeras fases de nuestro duelo no somos capaces de ver que nosotros somos los únicos capaces de cambiar nuestra situación. Aún así, la verdad es que sólamente nosotros vamos a ser los artífices del cambio. Tendremos agentes externos que aporten a nuestro cambio de actitud pero será cuestión nuestra si somos capaces de tomar todo lo positivo que nos aportan y transportarlo a nuestra realidad para comprenderla, controlar nuestros sentimientos y producir  el cambio.

Nosotros condicionamos nuestros sentimientos en base a los pensamientos. No es fácil cambiar de modo de pensar. Nos acostumbramos a ciertos pensamientos y a sus consecuencias debilitantes. Como dije inicialmente, necesitamos trabajar en el cambio.

Me gustaría para cerrar esto citar textualmente un párrafo de un email de mi amigo Luis:

«Ayer fui al cine a ver una película que se llama Australia. La película confirma un lindo pensamiento de Wilde, «Todos estamos en la cloaca, pero algunos miramos desde allí las estrellas». No te alejes de tus amigos, acercate a tu familia, sostente en las manos y ojos de la poca gente honesta que hay en este mundo. «

Se que en este artículo hago aguas en muchas cosas, dejo en el tintero muchísimas otras. No pretendo nada más que acordarme de ciertos puntos clave que a mi me  sirven en mi recuperación.

Gracias por leerlo.

Segunda Quedada Viajera – Viajes Gratis!

Este jueves 5 de marzo la vamos a liar parda con la gente de la CAN. ¿Por qué?. Porque Minube y CAN se han puesto de acuerdo para regalar 50 mil euros en viajes para los asistentes.

¿De qué va esto de las quedadas?

Simplemente tienes que ir a alguno de los 32 lugares donde, en simultáneo, vamos a efectuar juegos y repartir los viajes. Posteriormente propondremos un juego más que consiste en encontrar logos ocultos de la CAN en Minube y 1 logo de Minube en la web de la CAN.

Es muy fácil, no te cuesta nada. Ven, acércate, avisa y trae a todos tus amigos. Estaremos encantados de recibirlos.

¿Dónde me apunto?

Simplemente tienes que ir a la página de las quedadas y decir a qué punto de los 32 que tenemos vas a ir. Te esperamos!