Mens sana in corpore sano

Con esta expresión de Juvenal pretendo dar parte del mi decálogo para sentirse bien en cuerpo y alma.

Tal vez el trabajo, las amistades, la ciudad, todo, nos impone un ritmo de vida estresante, abrumador, aplastante que nos conduce irremediablemente a perder el tan deseado bienestar corporal y mental. Sin ir más lejos esta persona que les escribe es un claro ejemplo de cómo una mala rutina puede acabar acarreando problemas físicos, psicológicos, etc.

Para empezar a mejorar todo esto les propongo un listado de sencillos consejos que nos ayudarán a mejorar tanto en el aspecto físico como en el de la psique. Se que sonarán, muchos de ellos, a obviedades pero muchos de nosotros nos tomamos la vida con excesos y dejamos de hacer las cosas básicas para estar bien.

1- Duerme al menos 7 u 8 horas: El descansar adecuadamente es una necesidad biológica del ser humano. Un sueño escaso nos puede acarrear un largo listado de problemas. Si estamos realizando un dieta para perder peso, descansar es escencial, puesto que la disminución del sueño disminuye la segregación de la leptina (regulador natural del apetito), y aumenta la grelina (que induce la sensación de hambre). Además de esto, la falta de sueño puede traernos a largo plazo problemas metabólicos, cardiovasculares, etc.

2- No fumes: Es sencillo decirlo, pero no es fácil dejarlo. Una vez escuché dos alusiones acerca de lo sencillo que es dejar el tabaco. Una de ellas, en broma, decía: «dejar de fumar es fácil, yo dejo de fumar unas 20 veces al día»; y la otra, ya más reflexiva: «dejar el tabaco implica dejar de fumarnos sólo un cigarrillo». Más allá de si es fácil o difícil dejarlo (yo aún no he podido), es necesario. Fumar mata. Nos estamos matando calada a calada, y lo sabemos. La cantidad de problemas asociados al tabaco es impensable.

3- Haz algo de ejercicio: Te va a cambiar la vida. Si logras ejercitar tu cuerpo al menos unas tres veces a la semana, una hora por sesión, además de mantenerte en forma, ayudarás a tu corazón, evitando en el futuro problemas cardiovasculares. Mantendrás tus músculos activos. Si tenemos actividades sedentarias, lo mejor es compensarlas con esta actividad. Si lo que buscamos es salud y no unos brazos de acero o un vientre como una tableta de chocolate, yo te recomiendo el ejercicio aeróbico. Este ejercicio, al ser de intensidad moderada y realizado en períodos más extensos de tiempo ayuda a mantener un ritmo cardíaco elevado, utilizando el oxígeno para producir trifosfato de adenosina (moléculas orgánicas -o nucleótido-  imprescindible para la generación de energía celular) que da energía a todas las células. Verás mejoras a corto, mediano y largo plazo si mantienes una rutina de ejercitación. Reducirás grasa, disminuirá tu presión sanguínea, bajarás el colesterol, tu capacidad pulmonar se verá incrementada, reafirmarás tejidos, disminuirás la posibilidad de infartos, aumentarán tus niveles de endorfinas (agente quimico que produce efectos analgésicos de manera natural)…

4- Manten una dieta equilibrada: El buen comer, lamentablemente, no debe estar asociado a alimentar la gula, sino a consumir una serie de alimentos ricos en hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua. Todos estos elementos, evidentemente, deben ser proporcionados. Una dieta variada e ingerida de manera y en momentos adecuados no sólo te aportará todos los nutrientes que tu cuerpo necesita sino que también contribuirá a mantener tu peso y forma. Si buscamos perder peso yo recomendaría acudir a un profesional para que nos modele una dieta acorde a nuestras necesidades. Por el contrario si únicamente deseamos mantener una alimentación adecuada podemos encontrar cientos de artículos sobre alimentación sana y adecuada en internet. Intenta disminuir la cantidad de sodio (sal) en tu dieta tanto como los excesos de azúcar. Tu cuerpo lo agradecerá.

5- Bebe bastante agua: Intenta como mínimo beber entre un litro y medio y dos de agua al día. Como todos sabemos, el cuerpo humano está constituído en un alto porcentaje por agua. Aportar este líquido al cuerpo nos puede beneficiar en muchos aspectos: hidratación, eliminación de toxinas, mejoras en la piel, ayuda a disminuir la posibilidad de contraer cáncer de colon o vejiga, ayuda a la digestión y al estreñimiento, aumenta tu energía. Como ves, el agua es sinónimo de salud.

6- Evita el alcohol, drogas, etc: Creo que está claro por qué lo digo. Tanto el alcohol como las drogas no acarrean nada bueno. Evidentemente las bebidas alcohólicas son más permisibles que las drogas, siempre que la cantidad ingerida sea baja y con motivos sociales. Beber por beber no es bueno ni necesario. Para eso tenemos el agua!. Las drogas está demás aclarar.

7- Disminuye los agobios, el estrés, las presiones: Toda situación negativa a lo largo de nuestro día afecta negativamente a nuestro cuerpo. Las presiones y el agobio contribuyen a disminuir nuestras defensas, y poco a poco producen esa reacción fisiológica que llamamos estrés. Este concepto engloba una serie de mecanismos naturales con los que el cuerpo responde aante ciertas situaciones que él considera como amenazantes. Entre los efectos negativos de una vida estresada podemos encontrar desde simples estreñimientos (o exceso al secretar), pasando por elevados niveles de adrenalina en el cuerpo, taquicardias, dolores de cabeza y musculares; hasta ansiedades, depresiones, insomnio, etc. Estos mecanismos de defensa que el cuerpo pone en marcha ante ciertas situaciones están pensados para ser efectivos a corto plazo. Pero ahora imaginemos que nuestra vida está sometida constantemente a situaciones estresantes y nuestro cuerpo está constantemente en «alerta». Lo único que conseguiremos es que lleguemos a tener problemas graves de salud a largo plazo.

8- Acude al médico: Se que a la mayoría nos asusta ir al médico cuando nos aqueja algún problema, más que nada por el miedo a que lo que nos diga sea algo que no queramos escuchar o que le tengamos mucho miedo. Date cuenta de que si tienes algo malo y evades al médico no vas a conseguir curarlo. Simplemente vas a empeorar las cosas. Es mejor ir al médico a tiempo que cuando no haya posibilidades. Además no siempre todas nuestras dolencias deben estar asociadas a un problema de fondo grave. Como consejo personal te recomiendo no asesorarte acerca de síntomas y enfermedades en internet. Lo único que vas a conseguir es asustarte más puesto que casi todo lo que buscamos, mal interpretado y sin conocimientos, nos puede conducir a síntomas comunes tanto para un resfrío como para un cáncer. Deja que el médico diga qué tienes y qué debes hacer para solucionarlo. Otro consejo, volviendo un poco al principio de este punto, es que no dejes para luego lo que puedas hacer hoy, sobre todo en temas de salud. El desconocimiento de una enfermedad, por no ir al médico, es siempre peor que el conocimiento debidamente tratado por profesionales.

9- Realiza múltiples actividades: Intenta hacer todo lo , que te haría feliz, siempre dentro de un marco de prudencia y dentro de las posibilidades de tu realidad. Hacer amistades, realizar actividades, tener aficiones. Todo esto aporta a un bienestar mental. Ayudas a mantener tu mente ocupada en cosas que no te hacen daño. Lee, canta, baila. Actividades positivas te harán sentir más positivo. Mejorarás tu y tus relaciones con el entorno. La conexión entre nuestra mente y nuestro cuerpo es un componente crítico de la salud.

10- Analízate: Si estás intentando mejorar considerablemente tu vida, no hay nada mejor que planteárselo y ponerse manos a la obra. Pero creo, al menos yo, que ahí no termina la cosa. Debemos analizar nuestros resultados, ver las mejoras, recoger experiencias, modificar sobre la marcha y corregir el rumbo. Si algo de lo que estamos haciendo en pos de sentirnos mejor no está funcionando es mejor cambiarlo. Pero para ello deberemos llevar un estricto control de nosotros mismos. Somos quienes mejor nos conocemos como para ver qué hacemos bien y qué mal.

Esta no es, ni de lejos, la guía definitiva para una vida sana y feliz. Es un simple decálogo de acciones que yo creo son mínimas e indispensables para mejorar sustancialmente nuestra calidad y percepción de la vida. Pido disculpas si no es un artículo profesional, si hago aguas en muchos términos técnicos de medicina o salud. Simplemente intento conseguir una mínima concientización  de la importancia de una vida sana sin tener que acudir a tanto tecnicismo o paranoia, con un lenguaje cotidiano y ameno.

Si alguien quiere aportar algo bienvenido será.

3 comentarios en “Mens sana in corpore sano”

  1. algunos consejos que quisiera añadir, algunas cosas más de la salud mental y espiritual, de mi experiencia personal:

    – toma tiempo cada día para hacer cosas para ti, solo para ti. baila sola en tu cuarto a tu música favorita. hazte una taza de té (y té de verdad como chai o algo herbal e interesante, no esta mierda de españa que no tiene nombre). descansa! sé que tú, como los demás, tienes millones de cosas de hacer y preparar para esta persona o fecha, pero no vas a querer hacerlas – o estar productiva en cumplirlas al fin del día – si no tomas tiempo para ti antes de hacer tiempo para los demás.

    – intenta encontrar algo que te empuja más allá de tus límites establecidos. siempre hay otra cosa que podrías hacer, y si no intentas hacerlo, nunca vas a darte cuenta de tus límites verdaderos – o falta de ellos. yo recién descubrí que contra todo lo que pensaba desde mi niñez, sí puedo correr, y no soy tan mal como pensaba.. y ahora tengo una meta que me pone enfocarme mejor. no tiene que ser algo físico; todos tenemos demasiados límites autoimpuestos en todas zonas de la vida.

    – ponte organizada! si quieres ser la más productiva pero te parece que nunca tienes bastante tiempo, hazte un horario o una lista de todo que haces en el día, y verás que tienes mucho tiempo nuevo. o si intentas alcanzar una meta pero siempre te fallas, hazte una lista de tus intentos, éxitos, y fracasos, y con todo en la página enfrente de ti, es más fácil ver en qué área deberías mejorar o cambiar, si es posible, y en cuánto tiempo lo puedes lograr.

    solo algunos pensamientos… yo sobre todos todavía estoy trabajando en ellos, claro 🙂

  2. @molly: Gracias niña! Todos los aportes son bienvenidos y toda experiencia es buena para una meta tan buena como el bienestar personal, físico y mental de una persona. Al igual que vos, yo también trabajo en mis diez puntos. Todavía no consigo ejecutarlos a todos, pero voy a por ellos!
    Un besito!

  3. me alegra leer esto de ti y ver que sabes cual es el buen camino… tal vez todas estas reglas se puedan resumir en ser feliz y hagas lo que hagas mantener un equilibrio, no es bueno autoprohibirse las cosas y tampoco es bueno desfasar.

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