Para lo bueno y para lo malo

No siempre voy a vivir colgando historias de malos rollos en este blog. Para lo bueno y para lo malo siempre estamos, suelo decir siempre a mis amigos. Y cierto es.

Hoy toca una buena. Estoy contentísimo porque un día malo se ha convertido en un día bueno gracias a dos noticias. Una de ellas va directamente relacionado con un amigo de Pozuelo que dentro de unas situaciones de mierda encontró un camino hacia una etapa, y otra que de momento me la reservo unos días por motivos personales y cosas que aún no puedo contar (no se alegren, no estoy por morir aún).

El caso es que en esa búsqueda constante de la superación de desafíos he visto una luz que he seguido y que, creo, me está conduciendo por un camino que me llenará de éxitos en el futuro. Las pequeñas cosas también son grandes, depende de la perspectiva con la que se lo mire.

Para celebrar he decidido ir con un amigo a cenar fuera, tomar un tinto de verano, reirme mucho, charlar otro gran tanto y poco más.

La vida a veces es bella, sobre todo cuando el trabajo duro se traduce en resultados…………

Hoy tocó una buena. Y mañana que?