El valor de lo sencillo

Hasta el día de hoy no me había dado cuenta de la vida que realmente estoy llevando. Hoy después de terminar  de cenar bien, acompañado de muchos amigos, como suele sucederme últimamente, me he dado cuenta que desde Enero estoy llevando una vida que hasta podría arriesgarme a decir que es envidiable.

El paso de una monotonía tan aburrida como la que estaba llevando en Murcia, rodeado de gente poco agradable, de situaciones poco exitantes y momentos cada vez más nefastos, ha dado pie a una nueva manera de vivir cada día a tope, rodeado de gente, conociendo cada vez más a nuevas personas, abriendo puertas, dejando atrás malas historias…. No me puedo quejar.

Cada día es un momento único con amigos o sin ellos. He aprendido a valorarme más, a aprovechar más cada instante, a vivir siempre a tope y sin soobrepasar los límites. Estoy superando problemas que venía acarreando y todo esto gracias a mi nueva manera de afrontar los días.

Un finde cualquiera, antes, habría sido estar perdiendo el tiempo sin hacer nada con una persona sin inventiva, en un entorno hostil. Ahora me doy cuenta de que con Raquel la vida era una mierda, sólo porque ella quería que fuera una mierda. Seguramente porque ella tenía una vida a tope con su amante, o alguno de los tantos que habrá tenido, y por eso para mi se reservaba el placer de beneficiarse de mi estúpido cariño. Porque sabía que a mi me iba a tener incondicionalmente mientras no me enterara de la vida paralela que estaba llevando al lado de un tal Carlos. Oh si, el sexo habrá sido genial, pero los cuartos te los sacó igual…. Y qué tontos fuimos los dos al perder el tiempo juntos, cuando ella lo que quería era una vida promiscua y de mentiras y yo lo que buscaba era algo bastante más serio y estable. Las creenccias, las promesas, las excusas, todo fué un blindaje de mentiras que ella interponía para poder mantener esa vida de exesos que nunca quiso dar a conocer, al menos hasta que se destapó la olla.

Pero bueno, hoy hasta soy capaz de perdonar. Porque la vida me ha recompensado de diversas maneras. Hoy no soy el mismo de el año anterior que se habría desvivido, que habría dado todo, que se habría ahogado en un mar de lágrimas por no poder conseguir el cariño de una persona insaciable, sedienta de necesidad de causar daño. Y ahora me conformo con tan poco. Con lo sencillo. Tal vez una salida con amigos, una cena con alguna amiga, hasta mis  proximas vacaciones tan deseadas son algo de un valor incalculable. Algo que no cambiaría por otra cosa. Porque en este momento tengo esto, pero mañana seguramente tendré eso que ahora mismo no.

Y este poco tiempo me ha dado tanto. He conocido mucho mejor Madrid, he conocido amigos, he forjado relaciones de largo plazo con gente increíble. Y tan pequeño que suena y tanto que significa.

Y he superado tantos miedos. He podido dejar pasar gente por mi vida sin volver a sufrir un dolor similar. Eso significa que he aprendido, que me he curtido de las situaciones, que estoy madurando. Y este proceso de maduración lo he conseguido gracias a pasarla putas en montón de momentos. Situaciones extremas que no he llegado a contar a más que un puñado de personas de extremísima confianza que me han ayudado incondicionalmente. Gente que apenas llegó a conocerme quizás menos de un mes y de la que ahora estoy distanciado físicamente pero más cerca que nunca en cuanto a amistad, y gente que no veo desde hace años y que de repente ha estado tan cerca como si vivieran a dos casas de distancia.

Tantas cosas sencillas de hacer pero a la vez cosas  de un valor incalculable que calan en lo más hondo de una persona. Porque la hacen crecer, porque la hacen ver y aprender. Y yo he aprendido de todo esto tantas cosas. Y a pesar de que lo he tenido todo este año voy a por más, porque creo que puedo seguir dando y recibiendo cosas increíbles de gente espectacular que me rodea. Porque se acabaron las situaciones estúpidas que estaba viviendo y porque he abierto las  puertas a una nueva etapa.

Por eso mismo hoy me encuentro escribiendo uno de esos post que sólo algunos son capaces de percibir al 100%. El que lea esto y lo sienta extraño o incongruente es porque no ha sido partícipe de esto que me ha pasado en tan pocos meses. Y al que lo entienda por completo…. gracias por hacerlo posible.

2 comentarios en “El valor de lo sencillo”

  1. Que lindo leerte asi Juan Pablo.. la verdad.. me da muchisimo gusto este giro que ha tenido tu vida. Te felicito por lograr pasarlo bien, haberte sacado el pasado de encima y proyectar con alegria y energia positiva!!!!

  2. increíble. me alegro tanto leerlo, y me da esperanza aun cuando me parece que tanto esté a punto de fracasar. al reflejar, no puedo quejar tampoco – todavía tengo tantas cosas y gente increíbles en mi vida. gracias 🙂

Los comentarios están cerrados.