Cuentos: ¿Quién eres?

Voy a inaugurar una nueva costumbre en este blog: recopilar cuentos que me gusten o que me aporten algo positivo.

Últimamente he estado leyendo bastante a Jorge Bucay, y quiero rescatar este cuento para mi amiga Sony. Es una interpretación del mismo Bucay del cuento «Lo trágico cotidiano» de Giovanni Papini, y dice:

Aquel día Sinclair se levantó como siempre a las 7 de la mañana. Como todos los días, arrastró sus pantuflas hasta el baño y después de ducharse se afeitó y se perfumó. Se vistió con ropa bastante a la moda, como era su costumbre y bajó a la entrada a buscar su correspondencia. Allí se encontró con la primera sorpresa del día: ¡No había cartas!
Durante los últimos años su correspondencia había ido en aumento y era una parte importante de su contacto con el mundo. Un poco malhumorado por la noticia d
e la ausencia de noticias, apuró su habitual desayuno de leche y cereal (como recomendaban los médicos), y salió a la calle.
Todo estaba como siempre: los mismos vehículos de siempre transitaban las mismas calles y producían los mismos sonidos en la ciudad, que se quejaba igual que t
odos los días. Al cruzar la plaza casi tropezó con el profesor Exer, un viejo conocido con quien solía charlar largas horas sobre inútiles planteos metafísicos. Lo saludó con un gesto, pero el profesor pareció no reconocerlo; lo llamó por su nombre pero ya se había alejado y Sinclair pensó que no había alcanzado a escucharlo.
El día había empezado mal y parecía que empeoraba con las posibilidades de aburrimiento que flotaban en su ánimo.
Decidió volver a casa, a la lectura y la investigación, para esperar las cartas que con seguridad llegarían aumentadas para compensar las no recibidas antes.
Esa noche, el hombre no durmió bien y se despertó muy temprano. Bajó y mientras desayunaba comenzó a espiar por la ventana para esperar la llegada del cartero. Por fin lo vio doblar la esquina, su corazón dio un salto. Sin embargo el cartero pasó frente a su casa sin detenerse. Sinclair salió y llamó al cartero para confirmar que no había cartas para él. El empleado le aseguró que nada había en su bolso para ese domicilio y le confirmó que no había ninguna huelga de correos, ni problemas en la distribución de cartas de la ciudad.
Lejos de tranquilizarlo, esto lo preocupó más todavía.
Algo estaba pasando y él debía averiguarlo. Buscó una chaqueta y se dirigió a casa de su amigo Mario.
Apenas llegó, se hizo anunciar por el mayordomo y esperó en la sala de estar a su amigo, que no tardó en aparecer. El hombre avanzó al encuentro del dueño de casa con los brazos extendidos, pero este se limitó a preguntar:
-Perdón señor, ¿nos conocemos?
El hombre creyó que era una broma y rió forzadamente presionando al otro a servirle una copa. El resultado fue terrible: el dueño de casa llamó al mayordomo y le ordenó echar a la calle al extraño, que ante tal situación se descontroló y comenzó a gritar y a insultar, como avalando la violencia del fornido empleado que lo empujó a la calle….Camino a su casa, se cruzó con otros vecinos que lo ignoraron o actuaron con él como si fuera un extraño.
Una idea se había apoderado del hombre: había una confabulación en su contra, y él había cometido una extraña falta hacia aquella sociedad, dado que ahora lo rechazaba tanto como algunas horas antes lo valoraba. No obstante, por más que pensaba, no podía recordar ningún hecho que pudiera haber sido tomado como ofensa y menos aun, alguno que involucrara a toda una ciudad.
Durante dos días más, se quedó en casa esperando correspondencia que no llegó o la visita de alguno de sus amigos que, extrañado por su ausencia, tocara su puerta para saber de él; pero no hubo caso, nadie se acercó a su casa. La señora de la limpieza faltó sin aviso y el teléfono dejó de funcionar.
Entonado por una copita de más, la quinta noche Sinclair se decidió a ir al bar donde se reunía siempre con sus amigos, para comentar las pavadas cotidianas. Apenas entró, los vio como siempre en la mesa del rincón que solían elegir. El gordo Hans contaba el mismo viejo chiste de siempre y todos lo festejaban como era costumbre. El hombre acercó una silla y se sentó. De inmediato se hizo un lapidario silencio, que marcaba la indeseabilidad del recién llegado. Sinclair no aguantó más:
-¿Se puede saber qué les pasa a todos conmigo? Si hice algo que les molestó, díganmelo y se terminó, pero no me hagan esto que me vuelve loco…
Los otros se miraron entre sí entre divertidos y fastidiados. Uno de ellos hizo girar su índice sobre su sien, diagnosticando al recién llegado. El hombre volvió a pedir una explicación, luego rogó por ella y por último, cayó al suelo implorando que le explicaran por qué le hacían eso a él.
Sólo uno de ellos quiso dirigirle la palabra:
-Señor: ninguno de nosotros lo conoce, así que nada nos hizo. De hecho, ni siquiera sabemos quién es usted…
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y salió del local, arrastrando su humanidad hasta su casa. Parecía que cada uno de sus pies pesaba una tonelada.
Ya en su cuarto, se tiró en la cama. Sin saber cómo ni por qué, había pasado a ser un desconocido, un ausente. Ya no existía en las agendas de sus corresponsales ni en el recuerdo de sus conocidos y menos aún en el afecto de sus amigos. Como un martilleo aparecía un pensamiento en su mente, la pregunta que otros le hacían y que él mismo se empezaba a hacer: ¿Quién eres?
¿Sabía él realmente contestar esta pregunta? Él sabía su nombre, su domicilio, el talle de su camisa, su número de documento y algunos otros datos que lo definían para los demás; pero fuera de eso: ¿Quién era, verdadera, interna y profundamente? Aquellos gustos y actitudes, aquellas inclinaciones e ideas, ¿eran suyos verdaderamente? ¿o eran como tantas otras cosas: un intento de no defraudar a otros que esperaban que él fuera el que había sido?
Algo empezaba a estar claro: el ser un desconocido lo liberaba de tener que ser de una manera determinada. Fuera él como fuera, nada cambiaría en la respuesta de los demás.
Por primera vez en muchos días, encontró algo que lo tranquilizó: esto lo colocaba en una situación tal, que podía actuar como se le ocurriera sin buscar ya la aprobación del mundo.
Respiró hondo y sintió el aire como si fuera nuevo, entrando en los pulmones. Se dio cuenta de la sangre que fluía por su cuerpo, percibió el latido de su corazón y se sorprendió de que por primera vez NO TEMBLABA.
Ahora que por fin sabía que estaba solo, que siempre lo había estado, ahora que sabía que sólo se tenía a sí mismo, ahora… podía reír o llorar… pero por él y no por otros.
Ahora, por fin, lo sabía: SU PROPIA EXISTENCIA NO DEPENDÍA DE OTROS
Había descubierto que le fue necesario estar solo para poder encontrarse consigo mismo…
Se durmió tranquila y profundamente y tuvo hermosos sueños….Despertó a las diez de la mañana, descubriendo que un rayo de sol entraba a esa hora por la ventana e iluminaba su cuarto en forma maravillosa.
Sin bañarse, bajó las escaleras tarareando una canción que nunca había escuchado y encontró debajo de su puerta una enorme cantidad de cartas dirigidas a él.
La señora de la limpieza estaba en la cocina y lo saludó como si nada hubiera sucedido.
Y por la noche en el bar, parecía que nadie había registrado aquella terrible noche de locura.
Por lo menos, nadie se dignó a hacer algún comentario al respecto.
Todo había vuelto a la normalidad…
Salvo él, por suerte, él, que nunca más tendría que rogarle a otro que lo mirara para poder saberse… él, que nunca más tendría que pedirle al afuera que lo definiera… él, que nunca más sentiría miedo al rechazo…
Todo era igual, salvo que ese hombre nunca más se olvidaría de quién era.

«Si tienes la ‘suerte’ del personaje de Papini, y el mundo, en algún momento, te da la espalda, no tendrás más remedio que darte cuenta de lo estéril de tu lucha por la constante aprobación»

Se quién eres, se como eres. La mirada y la aprobación ajena jamás va a condicionar tu vida.

Vacaciones en París

No tengo demasiado claro como empezar este post. Sólo se que tengo una gran experiencia para contar, muchos recuerdos, lugares y situaciones y….. ¿por donde empiezo?

Para romper el hielo….. Fechas! Salimos el día 18 y volvimos a Madrid el día 27. Estuvimos alojados en la zona de Plaza de Gambetta, bastante cerca del centro en Metro, en el hotel Belgrand, en una calle homónima.

En fin… voy a empezar punto a punto de lo que quiero destacar. Siéntete libre de hacer click sobre las fotos. Algunas se pueden ampliar, otras no! 😛

Toma de contacto

Pues vamos al lío. Llegamos a París bien tempranito por la mañana. Antes de las 9 ya estábamos pisando la capital francesa y tratando de ubicarnos en el sistema de transporte público para movernos hasta el hotel. Lamentablemente la habitación la tendríamos lista a eso de las 2 de la tarde, por lo que nos tocó explorar un poco la zona y buscar lugares donde comer, comprar, el metro, etc. Afortunadamente la zona estaba muy bien comunicada, tenñia una cantidad considerable de tiendas y todo lo necesario para subsistir.

Como no podía ser de otro modo, el primer día decidimos visitar la zona de la torre Eiffel y quedarnos a ver el espectáculo de luces por la noche y todo eso. La torre es muy bonita, impone, aunque no es TAN grande vista desde su base 🙂

Como decía, por las noches la torre es iluminada completamente y, durante 10 minutos al día, hay un espectáculo de luces que «danzan» por toda la estructura del gigante metálico. Merece mucho la pena verlo. Es muy bonito.

Mi cámara de fotos no saca muy bonitos enfoques, pero se puede apreciar los puntitos blancos que forman parte del espectáculo de 10 minutos que se celebra a diario en el mayor icono francés.

Como no podía ser de otra manera, durante el resto de los días visitamos todo el centro de París. Mucha arquitectura, mucho arte, muchas plazas, parques, monumentos… mucha historia. Mucha belleza, mucho glamour. Eso es París.

El Arco del Triunfo, el Panteón, La Seine, Notre Dame, St-Michel, el Palacio y los jardines de Luxemburgo, el teatro de la Opera, la Madeleine, la Plaza de la Concordia, Invalides, Sacré-Coeur son algunos de los lugares donde estuvimos… Todas las fotos se pueden ver en mi álbum de Facebook, aquí: http://www.facebook.com/album.php?aid=103172&id=562068558&l=f3ed6a9855

El transporte

Para movernos por la ciudad optamos por el cómodo y económico transporte público. Creo que nadie en este tipo de vacaciones se mueve en taxi y el dinero tampoco daba para alquilar coche, de modo que el metro, a RER y el bus eran las opciones idóneas a nuestas necesidades.

El metro de París no se parece en nada al metro de Madrid. A los que se quejan del metro de la capital española no saben la calidad que tienen a su disposición. El metro parisino es más viejo, sucio, ruidoso. Ninguno tiene aire acondicionado. Está colmado de publicidad……

La RER (¿SNCF?) vendría a ser como el cercanías de Renfe en España. Una vez más… España, ¿de qué te quejas? tienes un servicio increible de trenes….

El bus: Bueno, yo en Madrid jamás he usado el servicio de autobuses urbano. Siempre me ha parecido que con el metro y con cercanías tengo suficiente, de modo que no lo he necesitado. No puedo comparar acá, pero creo que lo único que le faltaba era aire acondicionado.

Para movernos comprábamos el taco de 10 billetes (literalmente 10 billetes) que servían para bus, RER, metro y tranvía. El precio de los 10 billetes era apenas inferior a los 12 euros. Bastante más caro que el transporte en Madrid. No se como está el tema del NaviGo con respecto al abono mensual de aquí pero supongo que España sigue puntera en cuanto a calidad/precio/prestaciones del transporte público.

Algo que no me gustó nada es que muchas, por no decir casi todas, las máquinas de vender billetes de transporte no aceptaban billetes sino monedas y tarjeta de crédito…. Eso jodía sobre todo si uno no iba con cambio.

Los precios

Debo decir que los precios eran un poco elevados en cuanto a la hostelería. Tomarse un par de cafés podía costarte 7 euros. Una pinta de cerveza podía costar 8 euros… ya ni cuento las comidas o unos vinos en el lugar poco indicado. Podíamos volver con bastante menos en los bolsillos. Eso si, la calidad de los bares era indiscutible. La atención, la limpieza, la educación de los camareros…. No tengo nada contra los hosteleros españoles. Pero acá te atienden como el puto culo. Desde que nos tomamos un café con leche en el bar que por poco nos los tiran desde la barra… o comer algo que te lo traen en la mano. Mirar la mugre que hay en los suelos de los bares españoles. ¿qué puta es eso?. Pues París no tiene eso. Los bares están limpios. Los camareros tienen modales y no parecen simios. Las cosas te las traen en bandeja. Te saludan. Te dicen gracias, buenos días, buenas tardes…. Un mundo del que debería, quizás, nutrirse un poco la hostelería española.

En cuanto al precio del hotel, nosotros pagamos solamente 300 euros por la habitación doble por todas las noches. Gracias a buscar bastante y comprara precios en Minube, llegamos a este hotel tan barato descontado al 50% del precio original.

El hotel

Ya que estaba hablando del hotel, debo decir que no era una cosa del otro mundo, ni lujosa ni nada del estilo. Un hotel antiguo, medianamente remodelado en algunas partes y con las limitaciones que un hotel de menos de 50 euros la noche (por dos personas) puede tener.

Lo que si estaba bien era la atención. El personal se esforzaba por hablar inglés para intentar comunicarse con nosotros. La limpieza no tenía horarios. Un día que salimos a bailar por la noche, volvimos tarde y, por tanto, nos despertamos tarde. Salimos y al volver, como todos los días, teníamos la cama hecha, las toallas limpias y toda la habitación aseada 🙂

El régimen de la reserva no incluía ni desayuno, ni comidas ni nada. Aunque por 5 euros por persona podías optar por un desayuno continental típico. Mejor fuera un café. La cafeterías parisinas son preciosas.

El arte

París es una ciudad colmada de arte. Sus plazas tienen esculturas, sus parques tienen arte por doquier. Y, claro, la cantidad de museos…. Nosotros visitamos algunos y otros pasamos por fuera. Puedo señalar el «Petit Palais», el museo de Bellas Artes y, por supuesto, el Museo del Louvre.

En este último museo pasamos casi un día entero y aún así no vimos a fondo todo lo que tenía para ofrecer. Creo que es demasiado extenso como para un día y, quizás, cansador para dos. Aún así no podía irme sin dos grandes fotos: una con la Gioconda y otra de la Venus de Milo. Ambas obras se muestran en este museo y me atrevo a decir que son las dos joyas más importantes.

De marcha

De todos los días que estuvimos sólo salimos un sábado por la noche de pubs a bailar un poquito. Salimos por la zona del barrio latino. Una zona que, dentro de la tranquilidad parisina, tenía un atractivo para calmar el gusanillo de escuchar algo de musiquilla y sacudir el cuerpo. Empezamos por un «bar» latino, pero cuando entramos todos estaban cenando. Nosotros nada, pedimos litro y medio de mojito y empezamos a tomar vuelo para ya ir a un lugar bastante divertido donde nos untaron con nata, los camareros atendían con casi nada de ropa… y donde había algo de musiquilla de reggaeton y música latina. Esa noche (madrugada), increíblemente pudimos volver en el bus nocturno más un poco de caminata, pero llegamos sanos y salvos (y pedos :P). Las copas, una vez más y como casi todo, eran muy caras, pero como sólo tuvimos una noche de «marcha» de ese tipo no pasaba nada. Ella creo que disfrutó más que yo. Creo que tiene más alma de fiesta de la que yo podría tener en dos vidas, pero aún así había que hacer planes para todos los gustos 😀

Otra zona que pensamos que podría haber estado bien es la del Boulevard de Clichy, en la zona de Pigalle, donde se encuentra el mítico cabaret Moulin Rouge.

Volver a la niñez

Como todos llevamos un niño en el fondo y como parte de una promesa incumplida en mi infancia, decidí que tenía que ir a Disneyland, Euro Disney, Disney World, o como se llame… Disney… De modo que por el ¿módico? precio de 51 euros por persona pudimos pasar el día completo en este biensonado parque de diversiones y atracciones infantil. Recalco que es infantil porque así lo es. No vamos a encontrar las atracciones fuertes del parque de atracciones de Madrid o de la misma Warner (donde estuve hace algunos meses atrás), sino más atractivo infantil, muñecos, marionetas, ambientación, etc. Aún así no deja de ser mágico hasta para un boludo grande como yo.

Versailles

El palacio de Versailles es un mundo aparte, por eso he dedicado todo un punto a este lugar. El predio es gigante. Para que se hagan una idea les dejo un mapa y luego os cuento y cuelgo las fotos:

Como se puede ver en esta grandiosa imagen de Google, el sitio se puede dividir, según veo yo, en tres grandes partes:

1- El palacio: Rebozante de belleza, grandiosidad, lujos. Fue ordenada a construir por el rey Luis XIV en el municipio de Versailles aproximadamente entre los años 1661 y 1692. Creo que la parte que más me gustó del palacio en si es el salón de los Espejos. Creo que con ver las fotos se darán cuenta de por qué:

2- Los jardines y el Gran Canal: Si mal no recuerdo, de todo lo que leí en folletos, desde el Palacio hasta el final del Gran Canal habían unos 4 KM de distancia. Un trecho nada despreciable para practicar ciclismo, caminata, etc, dado que está todo perfectamente planificado para salir de paseo. El paisaje es hermoso, relajante, ideal para leer un libro tirado en el césped, para dormir una pequeña siesta bajo un árbol… un lugar romántico donde los haya. En la siguiente foto se puede ver el palacio desde el primero de los lóbulos del Gran Canal:

3- Trianon y los predios de Maria Antonieta: El Gran Trianon es un edificio que mandó a construir el rey Luis XIV durante su reinado como, a simples palabras, casita de fin de semana o de descanso que el rey usaba para huír de la corte. Es un edificio mucho más pequeño que el palacio, totalmente revestido en porcelana, muy pintoresco. La foto me quedó curiosa, sacada desde los jardines

El idioma

Definitivamente en Francia nadie habla español casi 😛 … pero bueno. Nosotros nos pudimos mover a base de inglés sin problema ninguno. Y si alguien no hablaba inglés al menos entendía lo que decíamos e intentaba explicarnos con señas o gestos. Creo que no fue problema ninguno el idioma distinto. Además fue genial volver a practicar un poquito el inglés 😀

Mi impresión

Creo que este va a ser un viaje inolvidable, sin duda alguna. Primero porque son las primeras vacaciones de verdad que tengo desde que estoy en España. Segundo porque París es glamour puro, romanticismo, belleza…y luego, porque ha sido una suma de situaciones que han condicionado este viaje las que lo hacen aún más importante. Muchos sueños cumplidos por el precio de un sólo viaje. Muchos lugares increíbles, mucha historia, muchos sitios archi conocidos…. Estoy encantado. Me he sentido, por primera vez, en Europa.

Repito que el que quiera ver todas las fotos que, de momento, tengo, puede visitar el álbum haciendo click acá.

Espero que hayan disfrutado de estas fotos que no son igual que hacer el viaje pero es lo mejor que puedo ofrecerles. Yo guardo el recuerdo en mi cabeza para siempre 🙂

Paris

Con esta gran foto del amigo Mauro (fotomaf) que la encontré en Google (y cuando la vi me puse contento por conocer a un fotógrafo de su categoría) voy a arrancar una entrada que no está planificada. En general mis posts los pienso al menos unos minutos antes de publicarlos, pero este en particular lo voy a escribir conforme me vaya saliendo.

Mañana salgo a París de vacaciones. Un viaje bastante esperado porque voy a conocer una ciudad increíble, llena de historia, de glamour, porque voy a salir de España por primera vez en más de tres años…. por un montón de cosas.

No tengo listas las maletas, no he lavado ropa, no he organizado nada. He preferido irme a pasear un rato con un amigo, a tomar unos tintos de verano y a tomar el freco. Me queda medio día aún para organizar. O toda esta noche también si hiciera falta, no creo que vuelva a salir hoy. Estoy algo cansado….

Total, que me piro a Francia durante 9 días. Aconocer esta hermosa ciudad que es París. Cámara de video y de fotos en mano y a conocer junto a mi compañera los rincones increíbles que tiene el país galo.

Después de perder el billete una vez, más un cambio, más tres cambios de hotel y casi 500 euros de diferencia entre el presupuesto inicial y el actual, ya tengo todo. Billetes, hotel céntrico y las ganas. Qué más se necesita? un mapa! lo tenemos! 😀

Eso, mañana por la tarde parto para intentar disfrutar de 9 días en París. Veremos que sale. Intentaré colgar alguna experiencia por acá a la vuelta… o una foto de la torre y de los lugares más emblemáticos… Aunque no creo que me salga tan mona como la de Mauro. Estas serán amateur y con cámara normalita pero con mucho esmero 😛

Las rutas no las tengo claras. Aún ni se llegar al hotel pero intentaré a lo largo de esta noche organizarme un poco y ponerme al día de todo lo que debo visitar dentro del centro y fuera de él. Los barrios, monumentos, museos, galerías de arte, parques, lagos…. Tengo que llamar gente allí para saludarles, tengo… tengo… tengo… Justo cuando me cancelaron la tarjeta por solicitar una nueva. Creo que la CAM se está por ganar una patada en el culo y creo que me iré a la CAN o a Caja Madrid.. entidades serias, espero…

Bueno, no voy a escribir más porque este post es una mierda que no dice nada. Sólo se jacta de la foto y del viaje, y eso tampoco es lindo. Lo lindo es lo que me espera mañana y los próximos días cuando, por fin, de paso a un nuevo país a conocer, a una ciudad llena de glamour, de acento nasal :P, de paisajes, historia… cuando cumpla el sueño de ver la torre…. Mañana…

A la vuelta les cuento más. Felices vacaciones para mi 😀

Widget pro salud

Para seguir renovando día a día mi compromiso de dejar definitivamente el tabaco, he creado un pequeño widget muy sencillo que muestra de manera actualizada y automática la cantidad de días que llevo sin encender ni un cigarillo.

Se trata simplemente de una función en php que toma dos fechas en concreto y calcula la cantidad de días que hay entre ellas. La fecha inicial es el 5 de agosto de 2009, día en que dejé de fumar y la segunda fecha es  el día en curso que se obtiene con la función date() de php.

Para hacer más largo este post 😀 voy a incluir el código de la función, porque sino esto es un fiasco (ya, de hecho, lo es).

[php]

//Calculamos la diferencia entre el timestamp de la fecha 1 y el timestamp de la fecha 2 (en segundos) y lo convertimos a días

$diff = (mktime(0, 0, 0, «08», «05», «2009») – mktime(0,0, 0,date(«m»),date(«d»), date(«Y»))) / 86400;

//Quito los decimales del cálculo del valor absoluto de la diferencia de días, quitando posibles valores negativos

echo floor(abs($diff));

//FIN!

[/php]

Eso es todo. Sigo sin fumar y seguiré intentándolo! 😀

Asfixiame así aprendo

Crecer significa aprender. Y para aprender tenemos que escuchar que, a su vez, es otro proceso de aprendizaje. Como leí en un libro de Bucay: «Escuchar no es una atenta y selectiva búsqueda más o menos concentrada en el parlamento de otros, de las palabras que me sirvan para enlazar ‘con arte’ mi propio argumento……. Y escuchar se diferencia de intercambiar turnos de oratoria con otro que tampoco escucha.».

Y es que en realidad muchas veces no sabemos escuchar. Simplemente oímos, pero no entendemos razones ni analizamos lo que el otro tiene para decirnos. Y únicamente buscamos en las palabras de otro la frase justa que sólo confirme nuestros pensamientos preconcebidos.

Yo hace poco y como resultado de una situación adversa me di cuenta de que muchas veces no escuché lo que tenían para decirme.

Continuemos con el tema sin irnos mucho más lejos en preliminares. Hace dos días me ocurría algo con una persona muy cercana que me hacía dar cuenta de que no se puede absorber a una persona, ni depender de ella insanamente y, menos aún, intentar manipularla a través de la pena o la culpa. Las relaciones humanas (sin referirme tan siquiera a las parejas únicamente) tienen componentes básicos que las hacen triunfar y otros que la hacen fracasar. Entre los motivos de fracaso veo muy acentuado el hecho de la codependencia. Cuando una persona comienza a preocuparse de manera insana por la otra persona, por lo que hace, por lo que no, por dónde está, por lo que hace a cada instante, en ese momento las cosas comienzan a funcionar mal. Y funcionan mal porque esa parte enferma exige cosas y nos consume tiempo de una manera improductiva. Y lo que es aún peor, es cuando la otra parte no satisface por completo los deseos de la primera. Se produce la típica situación de manipulación, de capricho desmedido, de declaración de falsas culpas:

«Si no haces tal cosa es porque no me quieres»

«Ya que no vas a  hacer esto que quiero ahora, entonces no hagas nada más por mi, total no te importo»

«Mi vida es una verdadera mierda para tener que soportar esto»

«Estoy demasiado sólo/a sin vos. Si te pido esto es porque me haces falta»

Y así muchas frases que seguramente a más de uno nos suenan de haberlas dicho o de haberlas recibido.

En este punto tan enfermo de una relación es el momento de tomar acciones. Ni nosotros ni nadie debería necesitar a otra persona al punto de no poder recrearse de ninguna manera sin la aprobación o la supervisión o el apoyo del otro. Necesitamos librarnos de las dependencias.

Esta situación con el transcurso del tiempo se vuelve  totalmente insostenible. Y por más aprecio que tengamos hacia la otra persona, termina por derrumbar cualquier vínculo que nos une a ella. Y se rompe porque nos sentimos asfixiados, porque vemos que esa dependencia nos acerca más a la enfermedad y nos aleja de todas las demás cosas que tenemos en la vida además de esa persona.

Tenemos que darnos aire. Tenemos que dejarnos espacios libres en los que no estemos siempre juntos, hablando, viéndonos, haciendo o deshaciendo. Tenemos que ser una parte importante en la otra persona pero no podemos pretender ser la única parte importante en la vida del otro. Incluso podemos ser lo más importante en la vida del otro que, aún así, no seremos lo único.

Y no estar las 24 horas del día con esa persona, y no ser partícipe de todas las actividades que desarrolle, incluso el no enterarnos de todo lo que ocurre en su vida no significa que no me importes o que te vaya a dejar de lado.

Mientras más me ates a ti más querré escaparme de tu lado. Mientras más libertad me des, mejor me sentiré y desearé volver contigo siempre. Porque esa dependencia corta libertades y acota el sentimiento de autorealización del otro. Y si no nos sentimos realizados, si nos sentimos oprimidos, el agobio nos terminará venciendo y, como dije antes, cualquier relación por más aprecio que sintamos por la otra persona, terminará rompiéndose.

Y cuanto he aprendido en dos días acerca de la importancia de valores como la libertad y la confianza. Cuántas veces he caído yo en este error. Cientas. Y todas me han conducido a un irremediable fracaso.

Lo bueno y positivo de esto es que se aprende y mucho. En el camino de la autorelización tenemos muchas etapas y, afortunadamente, una de ellas incluye detenernos a meditar lo que hemos hecho para así poder rectificar de cara al futuro. Lo pasado ya lo hemos hecho. Detengámonos a ver cómo y en qué nos equivocamos para que luego podamos utilizar esta vivencia como base que nos permita a futuro no cometer el mismo error.

Y mira cómo he tenido que aprender la lección. Me ha tenido que pasar. Me he tenido que ver asfixiado al punto de querer romper con una relación importante sólo por el hecho de que no aguantaba más las presiones. Y fue en ese momento cuando comprendí que hoy me tocaba aprender.