Balance del 2009

Hace unos 20 días empecé a escribir mi post acerca de lo que ha resultado como balance de este año 2009. Hoy, volviéndolo a leer, he decidido que no lo voy a publicar puesto que me parece que no ha sido del todo justo lo que había escrito, sobre todo conmigo mismo. Porque después de todo no ha sido un mal año, sino por el contrario, ha sido un año colmado de experiencias bastante increíbles, porque he pasado por muy buenas y por muy malas.

En la otra entrada contaba más detalladamente acerca de todas las situaciones que viví durante el año, pero esta vez creo que no es necesario volver más a ciertos temas que ahora mismo no me importan para nada como tales, sino solamente las experiencias adquiridas. De cualquier modo si que merece la pena comentar que este año ha sido de muchos altibajos, de conciencias y muchísimas locuras. De límites, de cagarla y seguir aprendiendo. De gente que me ha enseñado, de gente que me hizo daño, de gente que me dio muchas alegrías, de todo un poco. Y si no fuera por todas esas cosas, quizás hoy me encontraría siguiendo otro camino totalmente distinto, o no se.

En resumen podía decir que Enero fue un mes doloroso, seguido de febrero. Marzo, Abril, Mayo fueron meses conflictivos conmigo mismo, de hacerme daño, pero asimismo tuvieron algunos matices interesantes. Junio, Julio y Agosto trajeron más paz, más cambios, muchas mejoras. Y estos últimos meses han sido de altibajos constantes, de recuerdos, al mismo tiempo que de momentos increíbles gracias a las cosas que el destino te pone delante.

De cualquier manera, todo esto me ha conducido, como dije, hasta ahora, acá, con un montón de vivencias a mis espaldas. Cosas que se que no debo volver a hacer, cosas a las que no debo apostar, etc. He crecido mucho, eso es lo que más me importa.

Me gustaría poder explicar aún tantas cosas que han pasado, pero creo que es mejor dejar que las calle el tiempo y mueran en un tiempo pasado del que ya no soy actor. A mi nueva gente, a mis actuales amigos, a mi familia incondicional, a mi pareja, a todos, gracias por hacer este tramo final del 2009 tan bueno.

Pero me conozco demasiado como para saber lo que me espera, así que os pido un poco de paciencia para este 2010 que va a ser decisivo en algunos temas. Quizás me vaya, quizás me quede, lo tengo que decidir conforme se vayan dando las situaciones y dependiendo del apoyo con el que me vea para entonces. De momento quiero acabar este año como se merece, en una fiesta, con algunas de las personas que ahora son importantes en mi vida.. me gustaría celebrarlo con todos 🙂

Y sólo acordarme, en última instancia, de las personas que de manera consciente o no me hicieron daño. Ya no tengo rencor. Me gustaría poder juntarlos a todos y mostrarles cómo se puede crecer de todo esto, agradecerles por la parte que les corresponde de todo este aprendizaje, y desearles un 2010 muy bueno, de corazón. Y espero cerrar todos los capítulos pendientes hasta hoy, que no son pocos.

A todos, feliz 2010. Y para mi también 🙂

Volando

A veces nos encontramos frente a nosotros mismos flotando, volando. Y es porque las pequeñas situaciones que nos mueven a lo largo de esta vida nos hacen pasar de momentos extremadamente malos a momentos eufóricos llenos de colores.

Y hoy, ayer, y espero que mañana, sea uno de esos días en los que pueda volar hacia adelante con mi imaginación, con mi realidad, con este presente tan bonito que estoy pasando. Y es que de repente una personita hace que se te de vuelta el pastel y te pongas a flotar. Y así estoy yo, podría decir que colgadísimo. Y lo veo en mis síntomas. Lo veo en el extrañar, en el necesitar, en el anhelar. Lo veo en el poder olvidar, en el poder ver lo que hoy me trae el presente y no en lo que me dejó el pasado. Lo veo en mis actitudes. Lo tengo presente a cada hora.

Intento no pensar en el mañana sino en el bonito hoy que me acompaña. Si pienso en mañana, irremediablemente veré irse a una persona que hoy es especial. Seguro veré el sufrimiento mío, la pena de las separaciones irremediables, inevitables. Nada es cierto mañana, sólo hoy. Y quizás mañana tomemos rumbos distintos, con otras personas, en otras situaciones, en otros países, con otros idiomas. Con más y menos. Pero lo importante y lo que quiero disfrutar es hoy. Y a pesar de que me cuesta horrores sólo pensar en hoy, una persona tan cuadriculada como soy yo, así lo estoy haciendo. Porque de planear futuros ya me he quemado. Y cuando te quemas con leche, al ver una vaca lloras. Así que hoy tengo a una personita especial, que me mima, que me apoya, que me da momentos increíbles. Para qué pensar en un mañana si el hoy es lo suficientemente grande para que no haga falta abarcar más?

En fin. Hoy, ahora, estoy muy bien. Mañana seguro sufriré, pero no es el momento de pensarlo. Sino no podré disfrutar lo que efectivamente ahora estoy viviendo.

<modo_pastel>Hoy estoy feliz. Gracias cari por hacerlo posible.</modo_pastel>

🙂

Feliz navidad

A mi presente, a mi pasado.

A mis amores, a mis odios.

A las mentiras, a las verdades.

A lo complicado, a lo fácil.

A los duros, a los blandos.

A mis miedos, a tus dudas.

A tus palabras y a mis silencios.

A tus idiomas, a los míos.

A mis prisas, a tus pausas.

A este pasado y a mi presente.

A ese futuro, a esta realidad.

A los momentos, a los recuerdos.

A lo cierto y lo falso.

Al camino y a las piedras.

A las heridas y a las curas.

Al dolor y a la felicidad.

A los encuentros y desencuentros.

Al ir y al venir.

Al encontrarse y al perderse.

Al soñar despierto, al vivir soñando.

A mis amigos… y enemigos.

A mi familia y a mis desconocidos.

A mi, a vos. A nosotros. A los dos. Juntos, separados, pasado presente, a nosotros, futuro, a nosotros, despedidas, a nosotros, encuentros. Juntos, separados. Caminos, piedras. Por ver, por cegarnos. Por infantil y maduro. Por pudrirnos y servir de abono. Por crecer. Por todo, por todos.

A mi, a vos, y a vos, y a vos.. Y a todos esos «vos» que hacen que ese «yo» sea el que soy ahora.

Feliz navidad!

Momentos etílicos

Durante todo un año he venido deleitando mi paladar de dulces y amargos tragos. Los amargos evidentemente no son Fernet, sino malos momentos. Por eso este año tuve un gran problema con la bebida. Cada tarde llegaba a casa y me ventilaba una botella de vino y media de Wishky, y si caían algunas latas de cerveza mejor. La idea siempre fue dejar de percibir por un rato la realidad y quedarme lo suficientemente atontado para irme a dormir al poco tiempo…y navegar en una cama que no paraba de moverse.

Casi el 90% de las entradas de este blog las he escrito «chispado» o bastante cocido. No me culpéis, soy débil. Ahora mismo me estoy desayunando un vinito.

Os dejo algunas de las fotos de las culpables de mis mejores momentos etílicos. Disfrutad!

Y las que quedan por subir.. y las que quedan por beber!

Salud!

Incertidumbre

Sigo con muchos problemas para encontrarme cómodo con mi nueva realidad. He conocido a una persona con la que estoy pasando unos momentos maravillosos. Pero aún así como he intentado canalizar a través de este medio, tengo muchas dudas, inseguridades, problemas conmigo y mi pasado.

Creo que he quedado lo bastante marcado de antes como para no dar un paso más adelante en nada, sino, por el contrario, para estar cada día entre un «quiero seguir con esto» y un «mañana hablo con ella y le digo que no puedo seguirla viendo». Y es por esta inseguridad que tengo ahora mismo de que un buen día aparezca el tercero en discordia para joderme otro añito más de mi vida. Y es tan probable dadas las circunstancias que nada me sorprendería. Estoy demasiado bien conmigo mismo para que algo externo me termine por causar daño. Y lo peor es que me estoy cerrando la puerta sólo porque ni siquiera se lo he planteado. Quizás suene tan absurdo decir que desde ya no estoy logrando concebir una tranquilidad, que directamente he pasado del tema y me he dejado llevar por mi imaginación en gran parte.

¿Y qué alternativas tengo? Son varios escenarios los que me planteo.

1- Planteárselo tal cual lo estoy poniendo aquí, que entienda mis temores e intente calmarme las dudas.

2- Que se lo plantee y le parezca tan absurdo que decida que no es conveniente estar con una persona con tanta inseguridad.

3- Que no se lo plantee y decida dejar de verla ahora que es pronto.

4- Que no se lo plantee y siga para adelante lleno de temores que tarde o temprano terminarán por demoler todo, cuando se destapa la olla.

Creo que están todas las posibilidades enumeradas, y lamentablemente sólo he podido pensar en la 3. Y de pura cobardía seguramente, de no querer dejar de lado un pasado doloroso para dar paso a un presente distinto. No lo sé, tampoco he meditado lo suficiente en este aspecto como para saber claramente por qué decido por la vía rápida y sencilla.

El caso es que mañana quiero aprovechar una conversación para plantear entre estas 4 alternativas. Espero elegir la correcta. Espero no causar daño yo derivado de esto. Realmente no sé qué espero. O sí, pero no se dónde existen los casos ideales. Lo cierto es que si desde ya, tan pronto, me estoy sintiendo tan pero tan agobiado las cosas no pueden prosperar o perdurar. Y me jode porque es una chica extraordinaria, de un humor increíble, de un cariño inmenso… no tengo quejas en estos respectos. Soy yo, son mis putos fantasmas, mis dudas, mis incoherencias, mis cobardes actos de huida… yo, yo y más yo. Qué egoísta. Pero si no consigo mi bienestar personal no conseguiré contagiar bienestar en nadie y tampoco es justo para la otra persona.

Dejo pasar algo lindo? Siempre digo que si las cosas no se hablan no se solucionan nunca. Pero si yo tengo la idea fija de que va a terminar pasándome lo mismo de la otra vez (algo como «él es Carlos y lo conocí una noche» y… ala, yo a tomar por culo). Y tengo tanta rabia contenida que no puedo ni quiero permitirme tener que soportar esto una vez más sólo porque soy una persona que se entrega tanto a personas que quizás no. Y digo que es muy probable que pase porque ella se mueve bastante en un entorno propicio, porque es una persona jóven, porque tiene derecho a que le pase. Y no estoy por la labor de impedir nada, ni de reclamar nada, ni de solicitar tampoco. Simplemente quiero dejarme llevar por algo que vaya por buena senda, porque no quiero salir lastimado otra vez, ni volver a intentar olvidar dañando mi vida con tonterías como lo hice en el pasado, sólo porque fui un imbécil que no me supe valorar en primera instancia yo mismo, antes que cualquier relación interpersonal.

Y lo peor es que mientras más me desahogo, mientras más escribo acerca del tema, más me acuerdo, más temo, más quiero cerrar todo acceso ahora mismo. Y qué triste es, porque seguramente me estoy equivocando, como las tres cuartas partes de todas las cosas que digo, pienso o hago. Pero lamentablemente no puedo dejarme de mover con el impulso de las corazonadas. Y lo peor es que finalmente es terrible decir todo esto porque inculpa sin motivos un acto no sucedido.

Por todo y por esto, creo que nadie merece tamaña duda durante los comienzos. Si no estoy preparado, pues no lo estoy. Y llegará el momento en el que sí y pueda emprender camino con alguien. Pero creo que ahora mismo no es ese momento y que tengo que seguir dejando pasar el tiempo hasta que sanen las heridas.

Lo siento por mi, lo siento por vos. Claro que lo siento.