Sheep PHP

Finalmente me he decidido por colgarlo por ahí. Aún está demasiado verde en muchos sentidos, pero ya sirve para desarrollar proyectos webs de una manera más rápida y ordenada que si lo hiciéramos desde cero, programando «en sucio».

Aún no he encontrado una manera eficiente de llevar a cabo la posibilidad de modelos, asi que es un pendiente en el proyecto.

De momento, sheep, maneja controladores, vistas, elementos y vendors. El uso, de alguna manera, recuerda bastante a cakePHP, aunque, claro está, este desarrollo no es a la misma escala. Está pensado, principalmente, para desarrollos pequeños y medianos que se quieran ejecutar en cortos períodos de tiempo. Para darles un ejemplo de las posibilidades, he hecho este desarrollo en 7-8 horas en total de trabajo, lo que no está nada mal :). Se puede ver un ejemplo aquí (aunque aclaro que no te podrás registrar porque no tengo configurado el servidor de correos y nunca te va a llegar la confirmación).

Bueno, ya, os dejo el enlace al proyecto.

Y los tres se hicieron cuatro

Parece que fue hace nada cuando escribía un post justamente para rememorar ese 25 de mayo del 2006 cuando pisaba por primera vez en mi vida España. Hoy, cuatro años después, me sigo acordando cuando me fui de casa emprendiendo un camino sólo conmigo, con lo que yo pudiera hacer por mi y sin esperar nada de nadie. Y aún sin querer ni esperar nada de nadie las cosas surgen y mucha gente se va haciendo a tu entorno, a tu día a día y te va brindando a manos llenas un sinfín de cosas que inicialmente ni podría haber imaginado. Pero no quiero perder el orden ni cambiar el rumbo de este post.

Quiero recordar con las expectativas que vine, quiero recordar de cómo me vine abajo y como salí de ciertas situaciones. Quiero recordar y estar alegre en el presente por pasados que ya se fueron. Quiero celebrar por ese pasado que dio lugar a este grandioso presente que tengo entre manos. No quisiera ni imaginar ese «antes» en mi «ahora». Que bonito es pasar página y encontrarte con nuevas historias, vivencias y aventuras. Que engrandecedor es perder todo y tener que volver a empezar. Que nutritivo resulta alimentarse de nuevos presentes. Que grandioso es caerte y volver a levantarte. Y qué bonito es seguir el camino.

No quiero hacer demasiado incapié en pasado, pero es inevitable recordar que ahora estoy donde estoy y vivo lo que vivo porque en un pasado edifiqué un camino. Y aunque la piedra angular ahora mismo sea otra, todo ha tenido mucho que ver con todo. El pasado pasó. Sólo quiero decir que no cambiaría ni un ápice de mi presente por rememorar ninguno de mis instantes de mis anteriores años en este país. Lo bueno de crecer es poder ver las cosas desde otra perspectiva, con mayor altura pero siempre teniendo presentes las bases que consolidaron lo que ahora somos y tenemos. Nunca se llega a estar arriba si no se empieza desde muy abajo. Y así empecé yo…. y acá estoy, con una realidad impresionante.

Este último año ha sido, sin lugar a dudas, el mejor de los cuatro. En sus primeros meses porque aprendí a quererme a mi, a cuidarme, a decidir lo que quiero para mi y lo que no, porque ya finalmente logré encaminarme en muchos aspectos, aún a sabiendas de que siempre nos quedan mellas. Y lo más impresionante de este año ha sido el poder emprender un camino al lado de una gran persona. Y lo que es mejor aún es que esa persona sienta el mismo deseo y emoción de emprender algo a mi lado. Qué bonito es que el círculo se cierre justo donde nosotros lo deseamos. Y así estoy desde entonces. Con la gran compañía de Carolina, con la infaltable paciencia, solidaridad y amistad de mis compañeros del curro, con el ir y venir de mis compañeros de casa. Pero todo sigue hacia adelante y va tomando forma. Y las decisiones se van tomando. Y si Dios lo quiere, el año que viene ya voy a estar en mi casa, con mi mujer (si) emprendiendo una nueva etapa de nuestras vidas. Porque lo hemos decidido y vamos a seguir juntos y queremos afrontar más y más años juntos. Y el año que viene me veré escribiendo de cómo llegué a los 5 años, pero con nuevas historias, habiendo quemado otras etapas.

Que gran año ha sobrevenido. Y cuantas grandes cosas están por venir aún en el futuro. Los planes ya lo auguran, sólo queda transitar. Y así ha pasado el año, con este gran pilar sentimental que representa mi chica, con el infaltable apoyo de la gente que me conoce y con la inagotable magia del día a día que siempre guarda sorpresas, aventuras, decepciones, angustias, alegrías…

Y sin mucho sobresalto se me pasó un año más acá. Con un eje al centro de mi actual y futura vida, si los planes no se deforman.

Que gran año. Y la de sorpresas que aún quedan por contar. Decisiones tomadas ya. Os contaré pronto 🙂